Gobernanza innovadora para una marca turística coherente y responsable
- Guillermo Zurita Godoy

- 3 sept 2025
- 2 min de lectura
¿Cómo una marca turística impacta en el modelo Destino Turístico Inteligente?
Un Destino turístico Inteligente, (DTI) se define como ¨un destino turístico innovador, consolidado sobre una infraestructura tecnológica de vanguardia, que garantiza el desarrollo sostenible del territorio, es accesible para todos, facilita la interacción e integración del visitante con el entorno e incrementa la calidad de su experiencia y la calidad de vida de los residentes¨ (Segutur). Por lo tanto, el facilitar la integración del visitante para incrementar la calidad de su experiencia es la base para el desarrollo de una marca coherente y responsable. Las marcas comunican la identidad de un territorio, a través de sus historias convertidas en mitos, leyendas o datos curiosos. Saber identificar esos elementos que la definen y le dan sentido, no es tarea de unos pocos, es del conjunto de actores relevantes a quienes movilizar para lograr esa coherencia, a través de un liderazgo participativo para hacer las cosas con responsabilidad y compromiso.
El Branding como elemento integrador estratégico para un destino turístico inteligente
Definimos branding como ¨la manera a través de la cual un lugar (un place) comunica, expresa, manifiesta las variadas formas para estar presente de manera consistente en los distintos puntos de contacto que dispone ese lugar para comunicar¨ (Koniszczer, 2024). Esa comunicación se sustenta en una identidad definida como los aspectos o rasgos que caracterizan a ese territorio en particular ya sea por su geografía, cultura, patrimonio, productos, gente o experiencias. Sobre este último aspecto la forma en la cual se trabaja y desarrolla la experiencia del visitante, juega un papel clave en la diferenciación. En este sentido la innovación juega un papel crucial como Icono de una bombilla o un cohete: fomenta nuevos servicios y experiencias, adaptabilidad; marca un antes y un después en el visitante. Conocidos son los ejemplos de experiencias con taxistas, personal de servicio en hoteles y restaurantes, promotores y sus propios habitantes, etc. ¿Quién no ha tenido alguna experiencia significativa con estos ejemplos? ¿Y si a todo esto le incorporamos tecnología o más bien algunos elementos diferenciadores para mejorar la experiencia? ¿Cuál sería el resultado?
El resultado depende de factores como la visión y voluntad política de sus gobernantes para impulsar nuevas formas y sistemas para mejorar la experiencia de quienes visiten el destino y de quienes lo habitan. Dicha visión requiere de un ejercicio interno de Alcaldes y equipos técnicos hacia una apertura a nuevas formas de mirar el territorio. Si seguimos haciendo lo mismo, obtendremos los mismos resultados, si hacemos las cosas distintas obtendremos resultados distintos como lo decía Albert Einstein. La miopía en este tema, es un mal en nuestra región. Por eso la invitación es a ponerse las gafas de la innovación para mirar más allá de una reelección, mirar un destino como una joya que debemos cuidar y preservar con responsabilidad. Esa joya se encuentra en la gran variedad de culturas y naturaleza que ofrece Latinoamérica y el Caribe.
Por una marca turística coherente y responsable: unificadora, reconocida, protectora, generosa, admirada, respetada y por sobretodo formadora del orgullo local.
Por: Guillermo Zurita Godoy
Consultor, gestor y creativo en proyectos de Marca Ciudad e Identidades territoriales




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